Las recientes eliminaciones de Italia y Bolivia para el Mundial 2026 invitan a un repaso por el contexto mundial y argentino en los años de sus últimas presencias en el torneo: 2014 y 1994, respectivamente.
Las selecciones de Italia y Bolivia no lograron sellar su clasificación para la Copa del Mundo de 2026, lo que extiende su ausencia del máximo torneo futbolístico. La última vez que Italia jugó un Mundial fue en 2014, mientras que Bolivia lo hizo en 1994. Estos hitos permiten trazar una comparación con el contexto histórico, político y social de Argentina y el mundo en aquellos momentos.
Italia, campeona en 2006, tuvo su última participación mundialista en Brasil 2014, donde fue eliminada en la fase de grupos. En aquel año, en Argentina, el gobierno estaba encabezado por Cristina Fernández de Kirchner. El tipo de cambio oficial del dólar comenzó el año cerca de los $6,55 y cerró en aproximadamente $8,56. A nivel internacional, Silvio Berlusconi dejaba el cargo de primer ministro italiano, el Papa Francisco cumplía su primer año al frente de la Iglesia Católica y el rey Juan Carlos I de España abdicaba en favor de su hijo Felipe. En el ámbito tecnológico, Microsoft finalizaba el soporte para su sistema Windows XP y no existían plataformas de streaming masivas como las actuales. En el fútbol argentino, la Selección Nacional, dirigida por Alejandro Sabella, llegaba a la final del Mundial tras 24 años, River Plate ganaba la Copa Sudamericana con Marcelo Gallardo y San Lorenzo obtenía por primera vez la Copa Libertadores.
Para encontrar la última participación de Bolivia en un Mundial, es necesario retroceder hasta 1994, en Estados Unidos. En ese entonces, en Argentina, Carlos Saúl Menem era presidente y el Plan de Convertibilidad, que establecía la paridad de un peso con un dólar, estaba vigente. A nivel global, se difundían las primeras imágenes del telescopio espacial Hubble y se firmaban acuerdos para el desarme nuclear tras la disolución de la Unión Soviética. Europa se reconfiguraba tras la caída del Muro de Berlín, mientras estallaba el conflicto en la ex Yugoslavia. En la cultura popular, el disco «1989» de Taylor Swift marcaba un hito en su carrera.
El análisis de estos contextos históricos subraya cuánto ha cambiado el escenario global, económico y tecnológico desde las últimas apariciones de estas selecciones en la cita mundialista.
