Un microsatélite desarrollado por ingenieros e instituciones argentinas será desplegado en la misión lunar de la NASA, Artemis II, para realizar experimentos científicos clave.
Argentina tendrá una participación destacada en el regreso de la NASA a la Luna con la misión Artemis II, a través del microsatélite «Atenea», desarrollado por instituciones y universidades nacionales. El lanzamiento está programado para el 1 de abril y será transmitido en vivo por la agencia espacial estadounidense.
Artemis II es la primera misión tripulada a la órbita lunar en más de cinco décadas. Durante este vuelo de prueba de diez días, se desplegarán cuatro microsatélites o «CubeSats», entre los que se encuentra el dispositivo argentino. Atenea, de aproximadamente 15 kilos y del tamaño de dos cajas de zapatos, fue diseñado y construido en un año y medio por un equipo de ingenieros locales.
«Nuestro proyecto compitió y le ganó a cuarenta propuestas similares hechas por agencias espaciales de otros países», explicó Fernando Filippetti, director del Proyecto Astar de la Facultad de Ingeniería de la UBA, desde Cabo Cañaveral. El dispositivo fue uno de los cuatro seleccionados tras superar rigurosos exámenes de calidad y cumplir con los plazos de entrega.
Los objetivos científicos de Atenea son múltiples. Su misión principal es validar tecnologías críticas para futuras exploraciones espaciales. Intentará captar señales de GPS por encima de la constelación de satélites, un desafío técnico clave para la navegación espacial profunda. Además, analizará la radiación espacial mediante un sensor de silicio (SiPM) que medirá su impacto en componentes electrónicos y materiales biológicos simulados.
Finalmente, buscará establecer y validar enlaces de comunicación de largo alcance con estaciones terrestres, como una ubicada en Córdoba, Argentina, a pesar de la debilidad de las señales a gran distancia.
El microsatélite será expulsado de la cápsula Orion a unos 70.000 kilómetros de la Tierra, estableciendo un récord de distancia para un artefacto espacial argentino. Una vez desplegado en una órbita altamente elíptica, activará sus sistemas, desplegará paneles solares y comenzará a recolectar datos durante aproximadamente 20 horas, antes de reingresar a la atmósfera y desintegrarse.
Atenea es el resultado de un esfuerzo colaborativo dirigido por científicos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), con la participación de expertos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el apoyo de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).
